Derecho a un nombre y a una nacionalidad.
Todos los días echo mis barcos de papel al río, donde flotan y, uno tras otro, son arrastrados por la corriente. En ellos he escrito, con grandes letras negras, mi nombre y el nombre de mi pueblo. Confío en que alguien los encontrará, en un país lejano, y así sabrá quién soy.
Tagore